simulacro

24 de julio 2017

otra noche más
repetición inútil de sílabas
desgarramiento de tejidos
llanto
pavor
desidia
todo en vano
la vida sigue

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18-23 de julio de 2017

cuántas palabras
no causaron suficiente angustia
como para decírtelas
o para surcírmelas en las manos
estas manos
que soñaba yo
que algún día hubieran estado más cerca de tu piel que
de mi pena

todas las tristezas
que no llegaron a ser cuentos
que terminaron siendo estas hilachas horizontales
que debaten si se puede llamarle amor al azar
o viceversa
y que dejo aquí
para aligerar la carga

quisiera poder respetar
ese reglamento interno actualizado
con con el siguiente artículo

no volver a perder la cabeza
por características hondas
ni por características secundarias
y circunstanciales
llámese posición de su churo su frente
(la individualidad de cada churo)
humedad de sus poros
dobleces tiernos de la piel de su rostro
dolor naciente en sus ojos
sus brazos fuertes
su pecho calmo
cerrar los ojos
morirse en vida
no caerse más de espaldas
por su inteligencia
son su sensibilidad
con su criterio
sus cuestionamientos
sus búsquedas
su voluntad de ser
más allá de sí

ver más aves
perderse en más ciudades sin recuerdos
abrazar más lecturas
coserse los pies
engraparse las orejas
y los dedos
pero no
ya no más
ya no
querer así
ya no

no ves barro mío
corazón maceta rota
que ya no tienes con qué pagar
tanta inocencia

oración

29 de julio de 2017 – 01 de agosto 2017

frío mío y sólo mío
silencio como último regazo
ven pronto a adormecerme
antes de que algún poro
se me desborde
en su nombre
y pierda este juego de resistencia
y la noche no acabe
y la calle no exista
y desaparezca su esquina
y no responda mi llamado
y no pueda decirle jamás
que me enternece que no haya
querido joderme la cabeza

no hacía falta ya

ya ves que
hay tantas cosas
que todavía debo decirle

Ἀχλύς

20-22 de julio 2017

animal oscuro
ansioso
frustrado
siempre asediado
por todo
por nada
sin intercambio
sin itinerario
sin estancia
de respuesta imprecisa
de voz opaca
incomunicado
agobiado
te acuestas
en el tiempo irrecuperable
y ruegas que ya
que ya se acabe esto
que ya te basta
que ya estás harto

quererte implica
ponerse a buen recaudo
animal dolido
de corazón calloso y encallado
animal hiriente
en esencia

nuestra casa
el polvo en esfinges
neuróticas nostalgias
de no perecer

Sara Vanegas (Sed, De entrelíneas, 1985).

 

la urgencia del tacto
la conciencia de la ausencia
que no se muere
aunque sea tan tarde ya
que no se duerme
aunque me unte
una a una
tus palabras (las acuno en mi memoria)
en la garganta

me angustia no saber
si ya he hecho demasiado
o si sólo soy un cobarde
imaginado
inventado
horizonte del que
antes bebían tus ojos
pasado
pesado horizonte
ahora inútil tabla
rendida
reseca
que agotó
sus tonalidades

los fonemas del deseo
las inflexiones de tu voz
el abrigo de tus brazos
tus huellas en mis surcos
(evidencias de que intentamos
salir del laberinto)
el vuelo de tus ideas
los paisajes en tus ojos
escenarios de intenciones y trayectorias
multitudes invisibles
que registran tus oídos
tus cauces de narrativas
tu incansable sed de indicios y metáforas
tu presencia de vorágines y honduras
me atraviesan
me provocan
me desvelan
me desgarran

tú y mi maldita memoria

Guayaquil, 22 y 23 de junio 2017

te anunciaste en mis pupilas
en días ingenuos

me versaste el silencio

moldeaste mis oídos
y mis ojos
que adoran leerte

moldeaste
este cuerpo
que habito
sin que pueda fingir demencia
y conformarte
sin unos respiros
de vida compartida
de aprenderme tus ojos
de verte
aunque sea por minutos
en otras latitudes
en otras camas
parques
habitaciones
con centípedos
y fuego
sobre otros adoquinados
con otros banquetes
y otras danzas
junto a otras escuelas
bajo otras ramas
y sus tripulantes alados
que acarician el aire
en caminatas sin rumbo
tardes sin cansancio
escapadas
sobremesas
escapadas

excusas urgentes
indispensables

verte

a ti
verte
(la especificidad del deseo)

condecoro estas memorias
en el concurso
de mis días felices

¿es irreversible?

te pienso
y te lloro
o me lloro a mí mismo

nunca aprendes corazón de barro
que la ternura no es arma ni soporte
es agua que envuelve
que se agita
nunca descansa

cómo he de curarme
si de nada adolezco

 

Guayaquil, 23 de abril de 2017