vuelvo a las horas de
encontrar tu nombre en las paredes
de recorrer calles y bosques a tu lado
mientras tus palabras y tus gestos
eclipsaban los caminos

vuelvo a las horas de tu ternura
meciéndome
a media luz

la laguna acostándose en la orilla
la paja dibujando el sueño del viento
para tus ojos y tus oídos ávidos
madrugadoras aves que contemplan
la existencia
maravilladas
maravillándome

ese brillo de tu mente retumba
hoy en mi ventana
resuena tu mente honda
tu mente franca
como vos misma
como tu voz
que quema todo
lo que toca

¿dormirás todavía en este momento
entre los ríos buenos
de tus horas?

¿tu tierra
libre como es
esperará aún alguna historia
de mis manos?

este es el puente
donde tu boca me enseñó
que me harías falta

no entiendo yo
qué hago tan lejos
si estos huesos míos no tienen
más refugio que tus brazos