27/28 de marzo de 2015

27/28 de marzo de 2015

qué color tiene el tiempo
de la piel desnuda

el tiempo
de los que no saben contar
el tiempo invisible

mis dedos trazan el tiempo
en el reflejo del guabo
paralelos
cruces
dedos negros

el tiempo acaso
tendrá su dictante

el tiempo de los que se gozan
el tiempo de las marineras
el tiempo de los labradores
el tiempo de las ruinas
el tiempo de los que agonizan
el tiempo de los que ven morir al otro
el tiempo del ajedrez
el ritmo claroscuro
del amor

el tiempo de los que esperan
el nacimiento
el vuelva luego
el quiebre de la buena cara por refrán

yo no puedo darle mi máscara
a ningún demonio

el tiempo y sus proporcionalidades
será proporcional el tiempo del amor
al tiempo del olvido?
Jorge Luis no me diga eso
que nunca huirá el pulso de su tacto
de mis manecillas crudas
que se quede
pero no solo en la memoria

el tiempo de cubrirse
el tiempo de hundirse
el tiempo de desconocerse
el tiempo de enajenarse

yo le vi en la cama
cada día más lejano
vi su sabiduría tendida
abuelo de mis años
tiene prohibido el paso
la habitación está infectada
me di modos
si yo le daba mi vida
y llegó su tiempo
y en mi pena
me entregaron sus plumas
y su armónica

el tiempo que se roba
el tiempo que se duele
de no haber llegado a tiempo

el tiempo que se documenta
el tiempo de tu risa
yo te vi en esa esquina
entregándote al sueño
llegó ese tiempo tan temido
en el que por tu silencio supe
que no estaba lista para hacer vibrar tus abanicos

la vida entera diera

el tiempo de llorarse las entrañas
el tiempo de entender
el tiempo de desasirse

el tiempo de verse en el espejo
y reconocerse innoble y vulgar
el tiempo de perdonarse a uno mismo
el tiempo que no se deja masticar ligero

el tiempo que te doy
el tiempo que me queda
el tiempo de dejar pasar los días

hoy
el tiempo en el que me percato
de que no hay resignación
que me salve
de la ternura de tus ojos

tiempo al tiempo
dicen y dirán

qué tiene que decir el tiempo
el tiempo es
mudo por conveniencia
así hace frente a los caprichos
del ansioso y del hambriento

el tiempo
el amor
ahora y en la hora y a deshora

el tiempo de decir que es el último tejido que te escribo
el tiempo de saberse latigado por el sentimiento
el tiempo de aprender
el tiempo de hacerse una vida
el tiempo curvo
el tiempo de los prefijos
el tiempo del vacío
el tiempo de soñarte
y de no poder leer tus labios

el tiempo
el amargo tiempo
el delicioso tiempo

qué traerá el tiempo
entre sus pliegues

ya no más ausencias
ya no más distancias
que me cueste
pero que no me mate

el tiempo sigilosamente
obra

18, 20, 24 de marzo de 2015

te llevo en el lenguaje
amanecida espera

no hay caducidad ni grietas
que nos derriben las puertas

calma

en la pared
un afiche se abriga
con la perla de tu aliento

en esta esquina
mi soledad se nutre
para el descanso

tiempo

entre los dedos
tesoros que no son
soga al cuello
se cuelan despacio
gota y bocado
para aplacar el vaivén
de los silencios

sonrío
y aunque pudiera cubrirme
de ahoras
me arrulla
pensar en la estancia
más alegre
vegetación sin miedo
tus pupilas
me lanzaba consonante
a tu costado
tierna especie acurrucada

un rito de confianza

una lágrima tuya y una mía
el quiebre
epifanía del camino

recorro mi cuerpo
recorro las calles
recorro

no quiero descifrar la lluvia
porque la inconsistencia tiene alas que me abrazan

mi espalda
como palma abierta
te lleva ligera
a través de la incierta voluntad
de las palabras

25/26 de marzo de 2015

quien no creía en nada
gallinazo de aquellos amores
sin fruto
era

ahora
d. M.
que veo lo que no conocía
vuelo sin vicio de muerte

mitad en risa y caliente memoria
mitad en eco de destierro
no lo sabes pero
te he adjudicado tantos ilegibles fechados

son tuyos
no los callo ni me los guardo
es que voy lento
porque confío en el lenguaje
los ríos que te corresponden
te llegarán a su manera

ahora
dejo el oficio de quietudes
porque tengo un corazón
de guagua que no duerme
me voy detrás de
este
todavía
al que admiro con garra y pluma

corazón mío
si lates
que sirva de algo

inocente pero
fiel a la raíz de mi esternón
parto de mi sombra
hacia todos tus cifrados
con el coraje de saber
que el amor
justamente con sus
dientes y guaridas
es la esquina más sublime
que nos queda

juego a discernir
la sed de tus velas
lo que no dice tu proa

mar adentro
quedamos a merced
de la corriente
para todo hay tiempo
para todo hay vida

en tu nombre de agua me acuesto
vulnerable
pinto mis dedos de ternura
para no herir tu misterio