hombre río (17 de agosto 2014)

https://www.youtube.com/watch?v=uHmAcxa1oSk

If he tells me all he knows
about the way his river flows,
I don’t suppose
it’s meant for me.

Nick Drake

me ahogué
por enésima vez
hombre río
déjame aprender de ti
a no llenar mis vacíos con sedimentos
a fluir con los ciclos
a ser uno con lo que tengo
y con lo que no
a no esperar
que los amaneceres
me despierten el deseo
a recibir
de buena gana el agua
que quema
a ver si me purifico
a ver si floto finalmente
en el frío de la conciencia
y dejo esta posición fetal
con el rabo entre las piernas
con mis manos pendientes
de las suyas

arranca de mis pies las algas
putrefactas
del amor y del dolor

hombre río
líbrame del lenguaje
déjame mudo
del recuerdo
trágame
y escúpeme
en otra orilla
lejos
de mí mismo
y de mis piedras

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el pulgar como centro de apoyo
mesita de sala
cenicero vela
el índice lubricador insigne
de selvas
el medio para dar sustento
al goce
la noche
escenario público
la lancha
hamaca acuosa
la laguna pulmonar del Quilotoa
el frío para erectarnos
los relieves
la luna para que ría
sin pudor
de mis tropiezos
de mal amante pordiosero
los calambres
el sudor azulado
tus muslos locos
los laberintos de pigmento
el aliento ensortijado
el humo verde
las estrellas que flotan
en tus cuatro labios
el manual del marinero de Peri Rossi
su en caso de naufragio
navegante tome nota
vida
la quiero
pero no alcanzan mis sueños
para poner sus ojos en blanco
éxtasis
para morirnos
alas tijeras
diamantes heridos de sexo
cómo aprender a abrir ostras
sin tanto verso
solo con lengua de guagua
lactante adicto
solo con tacto poro huella
pulso de relojero
ábrete concha
voz ronca
muchacha pirómana celo
ábrete a mis ojos
engranaje sucio y sufrido
quiero plantar en vos
el hijo jinete loco poeta
que te bese los pies
cuando me muera

esta chulla vida de números

cuatro pitadas y muere el pucho
trescientos cincuenta domingos sin fe

el perro uno y solo que se acuesta en mi pecho desnudo
y se deja amar
el único babeo recíproco de miel
de estos tres últimos años de sequía

esta culpa mía de veinticuatro quilates
por haber nacido
por haber fallado

esta lengua de veintisiete trastes
que tengo para hacerle cunilingus a la tierra

esos besos contados
treinta y dos fueron
que tiré por la borda
antes del naufragio

este amor que vacilo
el sexto
que no pinta pero mancha
ruego que me aniquile de una vez por todas

son las cinco de la mañana y mi reloj se quiebra
pide a gritos un par de botellas y una cajetilla virgen

los cinco empaques de ilusiones
que guardo en mi cajón primero
que aún no han sido abusados

mi infancia que a los cinco
se hizo carne noche
cuarto oscuro puerta cerrada

estos binarios que ahorcan
mi ambivalencia genérica
mi récord de dos aniversarios
mi pulso de anfibio
mis dos caras de la moneda
este rostro burlón y este rostro sucio

mis seis cuerdas compañeras de angustias
mis veintidós años de muerto en vida

mis labios de cuatro surcos
para ti los guardo
te espero a la una a las dos y a las tres
y no hay balanza que te sumerja
en mis manos de diez ramas

te compraré cien vinos y cien más
te daré una hija
que te amará
con mi fuerza
y con la del viento
todo
de mi sierra
que sangra
cuatrocientos ochenta litros de demencia
en tu nombre
de cuatro sabrosos ríos

no te he nombrado nunca
porque te quiero

te quiero
entera
incontable
inconsistente
espontáneo brote
a vos
por no ser número
te llevo
voluntario
gozoso
en mi espalda
de burro y medio

poco saben mis delirios
de la sensatez
pero parece ser propicio
que no te aparezcas
porque no sabría cómo
ni dónde ocultarte
que mis ojos te han gozado
y que de tanto desmán
se han dolido
en cada trampa de tu
carne y de tu idioma

la última miel que no te dosifico

Y no decirte ni lejana ni perdida
para no darle razón al mar que te retiene.

Julito. Papeles inesperados.

me disculpo
porque así soy yo
pero estoy entonadito
y voy a hablar de ella
porque aunque tenga mucho de qué quejarme
por ahora no puedo dar cuenta de otra ebriedad

me gusta
me hace perder la noción del tiempo
sin humaredas ni excesos
su nombre basta
es la primera lumbre en mi ventana

me hace exhibir sin vergüenza
el sesentón escote de mis ideas

no se peina
y no le hace falta
siempre tiene esa silueta de cordillera
es una corona difícil
para placer mío y de todos los caminantes
que enreda en su perdición

pareciera que no
pero ella también sabe perder
pierde roces amores memorias
y se le va la mano en brujerías
me gusta
que se pierda
que me deje llucho el valle
y llucho a mí
funámbulo en el brillo flojo
de su incertidumbre
suicida
añorándole

me gusta que se haga sentir en otras latitudes
aunque desvaríe en las mismas que yo

me gusta
su voz de subterráneo
su vida de siete mañas
su respeto andino
su mente sin ismos
su ortografía
y el alcance de sus falanges

me hace llorar
y me corrige con cada lágrima
la miopía residual

lee mis versos de paja
y no los desdeña
aunque sean indigeribles

vuela
y yo le espero
sabe que le espero
y vuela

yo que tiendo a la avaricia
de pronto me hallo libre
hasta de mí mismo
y le veo libre
y me gusta así

se divierte conmigo
y a mi costa
me hizo reír
y yo también supe darle
cuerda a su bailarina

me puso a prueba
no lo sabe
pero me tuvo leyendo manuales
de conversación
de corte y confección
de jardinería
y de otras necesarias artes manuales
para las que no tengo natural habilidad

me tiene todavía
circense
ilusionado
y sin fecha de estreno
haciendo malabares
con las cuerdas fogateras
para sus ojos de luna

me hizo robar
me hizo mentir
me hizo caer en mis mentiras
me hizo levantar
no me quiso de rodillas

le busco y no le encuentro
a lo mejor no fuimos
pero me deja pistas
para seguir errante

eso
de otra mano
me hubiera ahogado
pero ese parece ser su arte
o yo peco de imbécil como de costumbre
de todos modos
como sea o como no
me gusta

nunca supe qué tramó con tantos soles
pero me hundí en su laberinto
después de todo
si le estorbo
solo ella tiene la potestad
y el privilegio
de sacarme
de una patada
o de dos
es probable que me deje elegir

aunque te trague entera
el mar que te muerde los tobillos
yo sé que me miraste
yo sé que me desvelé en tus costillas
y aunque de tanto hacerte espacio
en mi ternura
me quede destrozado
con harapos
he de hacer jilgueros
que te canten