29 de abril de 2015

mi juego de dientes
mi fósil memoria
mis manos de fuego
mi serranía
mis sismos
mis aguaceros
mi canal tiernamente
abierto por tus remos
el gozo de todas mis glándulas
la sal de mi pelo
mis huesos sinceros
mis ojos de río
mis ayeres
mis tropiezos
mi vegetación
mis cosechas
mis durmientes
mi fe y mis disonancias
mis nombres y mis fechas
mis diarios senderos
la puntería sensible
de mi piel morena
mis brazos incansables
mi creciente esperanza
mis ansias de madre
mis ansias de amante
mis ansias de ser sol y de dar sombra

al margen de la duda
y de mi tímida garganta
a tu nombre
todos mis haberes

jueves: estación de servicio

a uno diez la promoción
dice el colombiano
y larga el brummmm
me mira y se va
un cigarrillo
un fósforo

de dónde dice que es de Guayaquil
del sur me dijo
paga y enciende el
motomotor
brummmm

se va
y dónde dejo yo mi cabeza
otro cigarro
y el corazón DÓNDE
al sur
y la tinta en el brazo al sur
al sur
al sur de tus artistas
al sur de tus consonantes bellísimas
al sur de mi ética
de darte el espacio
ya que el silencio es valioso

me voy
al sur pero
antes me quiebro
ante tus ojos

no comprendo
pero dice que dice
que hay que dejarlo ser
nomás
a ver si con el viento
se desencripta
lo que hago yo y lo que haces tú
sin saber mucho la una de la otra
pero actuamos igual
de la misma calaña buena
pues es la misma memoria

sea para bien
sea para nadie
pero sí es así
es nomás

vulnerabilidad
sin la terquedad
de las máscaras

yo
desnuda
yo
la que soy
yo la mutante y sin embargo la misma
yo la que extiendo mi aorta
para los versos
todavía te siento
al sur de mi epidermis
y siento este desvarío como parte de un todo
y si me preguntan
a dónde es que apunto
no lo sé
acaso alguien sabe del mañana
por ahora me quedo aquí dormida
al sur de las promesas todas

madrugada de confesiones

te llevo
en la baja capa de las
ilusiones
la más tierna
la que no se quiebra
yo la que fui herida por otras manos
yo la que fui amada por las tuyas
yo la tuya
yo la niña que almacena todo en la memoria
yo en el fondo de tus labios
la que resucitará al último llamado
yo la sola
la que acompaña tu sombra
la tuya sola
yo la tímida
la que no sabe cómo acercarse
la amante de la ortografía
y de los detalles
pero que no sabe conversar
con soltura
yo así tal cual
te llevo en el brazo izquierdo
el de las cuerdas
y me quedo
al sur de tus párpados
siempre bien al sur
de lo que venga