un inútil cualquiera

buscaba nombrar en qué había invertido tanta soledad
y se cuestionaba dónde fue que perdió sus deseos de volver al fuego
y su habilidad de escribir el amanecer en los cuerpos que tocaba

luego de quedarse solo
trato de arrancar de sí
lo que amó
lo que marcó en el camino
y en su cuerpo
como indispensable

después de quebrarse
y de sentirse superfluo en todas las mesas y caminos
empezó a cuestionar su capacidad de sentir ternura

vino entonces la vergüenza
el deseo de enmendar la vida entera
y de sacudirse un poco tanto tejido muerto
porque seguramente era una amenaza para que otros lo evitasen
pero mientras más se parecía a los otros
más se perdía
más se arrinconaba

la culpa no era solo ajena
bien lo sabía
y en defensa de los que le hirieron
se fue reconociendo quizás un poco más noble
o más esquizofrénico
que en el juego solitario

intentó partirse y enterrar lo inocuo
evitó pronunciar palabras húmedas y oscuras
pero no pudo volver a coserse lo que él mismo
se había desgarrado
malgastó fuerzas sangre y tiempo
esa moneda antigua
perdió todas las guerras
contra su nombre
contra su cuerpo
contra su piel
y sus memorias

a estas alturas de la violencia
prefiere que le llegue la muerte
antes de volver a atreverse a pisar
su propia herida

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s